Trail de Robledo de Chavela 2019: Dragones y estaciones espaciales en Madrid

Salida del Trail de Robledo de Chavela 2019, mientras se prepara la comida

La localidad madrileña de Robledo de Chavela acogió el pasado 3 de marzo de 2019 la tercera de las cuatro pruebas que componen el Circuito de Carreras por Montaña Cuatro Desafíos de la Sierra Oeste de Madrid.

Enclavada en medio de una pequeña cadena montañosa, con picos como San Benito (1.626 metros), La Almenara (1.259 metros) y El Almojón (1.178 m), los orígenes de Robledo de Chavela se remontan a la época romana. Como otros pueblos de la zona, alcanzó su desarrollo con la construcción del cercano Monasterio de El Escorial.

Robledo de Chavela es un municipio cuando menos singular, pues reúne ciencia y leyenda. La localidad alberga desde mediados del siglo pasado una base de seguimiento de satélites de la NASA, denominada hoy en día Complejo Espacial de Comunicaciones con el Espacio Lejano de Robledo de Chavela. La imagen de sus descomunales antenas, al pie de monte y en pleno bosque, parece sacada de una película de ciencia ficción de los años 80.

Pero además de este complejo científico, la iglesia de la localidad, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, reúne en sus dos bóvedas una singular colección de unos 80 dragones, de diversas morfologías y colores, que datarían del siglo XV.

Dragones en su iglesia

Esta decoración poco frecuente en el arte sacro había permanecido oculta hasta que se reveló de forma accidental en el año 2012, tras la ejecución de unas obras de reparación de un templo que amenazaba derrumbe.

Junto a estas dos rarezas, la localidad madrileña ofrece otros muchos puntos de interés a nivel turístico y cultural, como varias ermitas y numerosas rutas y sendas para hacer a pie o en bicicleta de montaña.

En este marco se celebra el Trail de Robledo de Chavela, la tercera prueba del circuito Cuatro Desafíos, y quizá la más completa hasta la fecha. Aunque ofrece los mismos y completos servicios que las pruebas anteriores (servicios, duchas, comida final, camiseta técnica, dorsal chip, etc.), quizá saca mejor nota en algunos apartados.

Una extensa plaza mayor

Por ejemplo, destaca el hecho de que su zona de salida y meta esté instalada en medio de una amplia plaza mayor, a diferencia de las dos pruebas anteriores, situadas en complejos deportivos de las afueras. No es algo menor, pues permite que los acompañantes puedan amenizar la espera en un entorno amplio, donde los pequeños pueden jugar, provisto de terrazas y comercios.

Los participantes también asisten desde primera hora de la mañana a cómo se prepara la comida que podrán disfrutar después, tanto ellos como sus acompañantes y todo el que lo desee, en este caso unas deliciosas patatas con costillas.

También nos gustó, por ejemplo, el estado de limpieza y servicios (secador incluido) de las duchas ubicadas en la cercana piscina municipal. Igualmente, que a pesar de ser domingo, casi todos los comercios del pueblo estuvieran abiertos, debido al carácter turístico de esta localidad.

Dos recorridos de 21 y 8 kilómetros

En cuanto a la carrera, ofrece dos modalidades como el resto de las cuatro pruebas del circuito Cuatro Desafíos. Una versión corta de ocho kilómetros y poco más de 200 metros de desnivel positivo acumulado y otra larga de 21 kilómetros y unos 500 metros de desnivel.

La estructura de la distancia larga es similar al de las dos pruebas anteriores: una primera parte favorable marcada en líneas generales por kilómetros de descenso y una segunda mitad de ascenso, con varios kilómetros. Quizá no tiene rampas igual de duras que las dos pruebas anteriores, pero sí tiene más kilómetros de subida acumulados.

Como sucede en las dos citas anteriores, no se trata de una carrera excesivamente dura ni técnica, por lo que es una prueba idónea para iniciarse en el mundillo de las carreras de montaña.

La prueba larga, al igual que la corta que lo hará unos minutos más tarde, parte de la plaza mayor de Robledo de Chavela. Estos primeros kilómetros discurren por asfalto, rumbo al camino de la Ermita de Navahonda. Superado el kilómetro 2, abandonamos el firme y tomamos una carretera amplia de tierra para afrontar una subida que se prolongará durante dos largos kilómetros. No es dura, pero tiene un par de rampas cortas que superan el 10% de desnivel y algunas zonas de leve descanso.

Bajada algo técnica

A continuación encontraremos una rápida bajada que se extenderá durante más de cuatro kilómetros alternando diferentes superficies. Primero por un ancho sendero repleto de piedras, que sin ser muy técnico, beneficiará a aquellos corredores con experiencia en bajadas de montaña.

El sendero se transformará poco después en una amplia carretera de tierra que pasará por la Ermita de Navahonda hasta tomar la carretera M-531 por la que deberemos completar casi un kilómetro por su arcén izquierdo (del 7,6 al 8,4 km).

Tras tomar el Camino de Zarzalejo a San Martín de la Vega, una amplia carretera de tierra, nada más pasar el primer avituallamiento de la prueba, encontraremos unos cuantos metros llanos antes de que el perfil de este trail, hasta entonces de bajada, cambie de manera radical.

Subida sostenida de seis kilómetros

Nos aguarda una larga subida sostenida (paralela al Arroyo del Canalizo), formada por cerca de seis kilómetros y medio por una carretera amplia y limpia de tierra repleta de largas rectas. No tiene rampas duras, algunos de sus tramos parecen extensos falsos llanos, pero tampoco ofrece muchos tramos de descanso. Subir durante estos seis kilómetros será una constante.

Esta carretera de tierra termina en el siguiente avituallamiento (15,5 km). Allí volveremos a pisar asfalto, en esta ocasión el de la carretera de Fresnedillas. Se trata de una carretera abierta al tráfico, por la que transitaremos por su arcén izquierdo durante casi un kilómetro con un desnivel medio del 9%, y alguna rampa que alcanza el 16%.

A continuación, el trazado de la prueba larga sigue por un pequeño sendero paralelo a la carretera hasta que vuelve a salir a un camino de tierra pasando por la Ermita de San Antonio (km 17,5). Los siguientes kilómetros serán de suave bajada, alternando camino y sendero, en pleno bosque, en la parte más de montaña de la prueba, en el entorno del Monte Cerro Robledillo.

Triunfos de Carlos Martín y Yulia Izmaylova

A pesar de esta parte contiene algunas rampas, su perfil mantiene una línea descendente. En estos últimos kilómetros habrá tres pequeñas rampas, cada una de ellas de unos 200 metro con una pendiente media del 6%. El último kilómetro sigue descendiendo ya por las calles de Robledo de Chavela hasta regresar a su plaza mayor.

Carlos Martín Caro se impuso en la distancia larga (1:30:36) por delante de Miguel Vara García (1:30:38) y Borja León Pileño (1:31:25).

En féminas, la victoria fue para Yulia Izmaylova (1:57:27). Marisa López Sánchez-Oro (1:59:18) y María Deac (1:59:52) completaron el podio.

En la distancia corta, Sergio Segovia de Couto (29:38). Jesús José Rico Nieto (29:48) fue segundo, mientras que Alberto Mirón Encinar (30:14) concluyó tercero. Inma García se llevó la victoria (33:42). Carmen García Paris (33:48) y Anatasia Lowisky Figueroa (36:18) completaron el cuadro de honor.

Después de la disputa de esta tercera prueba, sólo restará la cuarta cita que se celebrará el próximo 5 de mayo en la localidad abulense de Las Navas del Marqués, con el Trail Desafío de los Vientos. Para más información puedes consultar la web del circuito Cuatro Desafíos o su página de facebook donde encontrarás imágenes de cada una de las pruebas.

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