Trail de la Fabada 2019: Ruta de molinos y fortines en Navalagamella

La localidad madrileña de Navalagamella celebró el pasado 20 de enero de 2019 una nueva edición del Trail de la Fabada. Se trata de la primera prueba puntuable del Circuito Cuatro Desafíos Trail Sierra Oeste, que también tendrá paradas este año en Valdemorillo, Robledo de Chavela y Las Navas del Marqués.

Navalagamella, prácticamente a mitad de camino entre Madrid y Segovia, es un municipio de poco más de 2.600 habitantes situado en la Sierra Oeste de la región madrileña. De origen medieval, esta villa prosperó, como otras poblaciones de su entorno, gracias a la construcción del Monasterio de El Escorial en el siglo XVI. Navalagamella conserva los restos de seis molinos hidráulicos en el cauce del río Perales, alguno de ellos del medievo.

La localidad fue también escenario, durante la guerra civil española, de diversos combates en el marco de la batalla de Brunete. De esta época aún perduran numerosos restos de fortines, bunqueres, puestos de tirador y parapetos.

Navalagamella se sitúa en un entorno de zonas arboladas y monte bajo, bañada por el río Perales y el embalse Cerro Alarcón. Un interesante municipio que ofrece varias rutas senderistas a pie o en bicicleta para disfrutar de la zona y contemplar tanto sus molinos como su arquitectura militar.

Una de esas rutas que permiten conocer este municipio madrileño la constituye en sí misma el Trail de la Fabada. La prueba celebró el pasado 20 de enero de 2019 su tercera edición desde que forma parte del Circuito Cuatro Desafíos. No obstante, el origen de esta carrera de montaña se remonta un año antes, en 2016, cuando la prueba surgió como una actividad complementaria al Maratón Sierra Oeste, un evento de bicicleta de montaña, que ahora forma parte del circuito de MTB Ghost Challenge y que en 2019 celebra su sexta edición.

Dos recorridos de 24 y 8 kilómetros

El Trail de la Fabada es una prueba muy bien organizada. Una de esas carreras que trata con mucho cariño al corredor y que ofrece dos recorridos de 24 y 8 kilómetros. Cuenta con un perfil duro si se tratase de un cross o una carrera de asfalto, pero relativamente suave si se compara con una carrera de montaña. Por este motivo se trata de un evento especialmente indicado para todos aquellos que quieran iniciarse en las carreras de montaña.

Ambas distancias comienzan y concluyen junto al polideportivo municipal de la localidad, donde también se recogen los dorsales y se ubican baños, duchas y guardarropa. En el mismo recinto los corredores recibirán al concluir su participación un delicioso plato de fabada acompañado de pan y una consumición. La buena noticia es que, a diferencia de otros eventos, no hay que esperar largas horas para degustarlo, pues la comida prácticamente está lista cuando el primer corredor de la prueba corta cruza la meta.

Ésta es una de las señas de identidad del circuito Cuatro Desafíos, organizado por MSO Events ,pues en cada una de sus cuatro citas un plato de comida (fabada, cocido, patatas con costillas y pote navero) espera al corredor.

Si a todo esto le sumamos la camiseta conmemorativa, el dorsal chip, los avituallamientos intermedios y otro final -al margen de la fabada-, el corredor seguramente no echará nada en falta. Quizá sea complicado aparcar en el parking que hay junto al polideportivo, pero hay numerosas calles en la localidad para dejar el coche sin problema.

Buena señalización, aunque hubo algún despistado

Volviendo al recorrido de este Trail de la Fabada, ambas distancias están muy bien señalizadas y balizadas con el enorme trabajo que esto conlleva. Por poner alguna pega, pequeña, quizá en algunos puntos de la prueba larga la organización debería reforzar la señalización. Así se evitaría el despiste de algún que otro corredor que, como vimos, se equivocó de camino.

En este sentido, cuando la carrera llega al asfalto de la urbanización Cerro Alarcón (km. 12,5), el corredor se encuentra ante sí con dos calles de asfalto, una que baja a su izquierda y otra que sigue recta. La solitaria baliza que marcaba la elección correcta quizá estaba demasiado lejos para un corredor cansado o corto de vista.

El otro punto conflictivo quizá se encuentra cuando la prueba transita por una carretera de tierra (km. 20) en la urbanización de la zona de los Berrinches, que debe abandonar el corredor de forma «brusca» para tomar un sendero que sale a su derecha. Aunque el sendero estaba bien señalizado, quizá faltó una baliza en el suelo de esa carretera de tierra para indicar que la carrera cambiaba de dirección. En el resto del recorrido no hubo problemas y tanto los voluntarios como la policía local señalizaron algunos tramos conflictivos.

Dos partes diferenciadas

Trail Largo

Por lo que respecta a la carrera larga, consta de 24 kilómetros y un desnivel acumulado de unos 600 metros. La carrera carece de tramos técnicos, no es necesario calzado especial, y se divide en dos partes diferencias. La primera, hasta el kilómetro 12, es muy rápida.

En su mayor parte discurre por largas y anchas carreteras de tierra, incluso con algunos tramos de cemento, con un perfil prácticamente en descenso. Esta primera parte apenas tiene dos subidas, que en conjunto suman poco más de 800 metros, por lo que su trazado no tiene nada que envidiar a perfiles tan favorables para el corredor como por ejemplo el Derbi de las Aficiones de Madrid, el 10K más rápido de la capital. Lo que se dice de montaña, esta primera mitad tiene muy poco.

Trail corto

La segunda mitad, por contra, se asemeja más a un trail. Aunque las pistas de tierra dominan también esta parte, nos encontraremos con caminos más estrechos, algunos kilómetros de senderos e incluso un pequeño tramo de rocas que se asemeja mucho a la parte de la Pedriza que hay en las proximidades del entorno de la Charca Verde. Aunque tampoco tiene largas subidas, esta segunda mitad sí ofrece varias cuestas con cierta exigencia en las que más de un corredor deberá caminar para poder superarlas.

Salidas escalonadas

La prueba larga del Trail de la Fabada comienza, junto al polideportivo de la Solana, cinco minutos antes de que se inicie el trail corto. Los primeros 200 metros son de subida por el asfalto de la calle Paraje del Romeral, con alguna rampa que llega al 17% de desnivel. Finalizado el asfalto, la carrera sigue subiendo, y toma una pista de tierra amplia que, más adelante, en algunos tramos mutará en sendero. En este primer kilómetro habremos superado un desnivel medio del 6%.

El siguiente kilómetro empieza a ser ya favorable con una pendiente negativa que roza el 7%. Discurre por senderos, tramos de campo a través, para llegar después a una carretera de tierra de piso firme.

Entre el kilómetro 2,2 y el 3,7 la carrera discurre por una carretera de tierra con algún que otro tobogán, pero con un perfil que sigue siendo muy favorable. A continuación llegará uno de los tramos más rápidos, con casi dos kilómetros de vertiginoso descenso por pista de tierra, que incluye algún tramo de cemento. La única dificultad es que a medida que descendemos vamos viendo el reto que vendrá inmediatamente después.

Una pared de cemento en medio del campo

Casi de la nada, y en medio del monte abierto, surge (km. 5,5) una empinada carretera asfaltada, con una longitud de 500 metros y una pendiente media del 7,8%. Los primeros 200 metros son duros, con rampas que oscilan entre el 11 y el 17% de desnivel, aunque luego esa dureza se suaviza bastante.

Los siguientes tres kilómetros prácticamente discurren por una amplia carretera de tierra que en su momento estuvo asfaltada y que ahora sólo conserva unos cuantos retales sueltos de cemento. Se trata del camino de servicio que va sobre la conducción de aguas del embalse de Picadas a Majadahonda. El perfil sigue siendo favorable aunque presenta algunos toboganes. Superado el kilómetro 9, y tras cruzar un puente por debajo de la M-521, la carretera de tierra se transforma en una carretera de asfalto (calle del Pinar) con una subida, suave de unos 700 metros.

Comienza la parte más trail

A partir del kilómetro 10 y hasta el 12 tomamos un amplio sendero, en una zona ya de pleno bosque, que nos llevará a atravesar el río Perales y dos de sus pequeños afluentes con un hilillo de agua. Se trata de dos kilómetros de descenso muy rápido, a veces estrecho, que sólo altera una pequeña rampa de escasos 200 metros.

En el kilómetro 12 llegará el verdadero punto de inflexión de la carrera, con una subida de 500 metros y un desnivel medio que supera el 9% y que nos llevará al asfalto de la urbanización Cerro Alarcón. Cruzaremos durante un kilómetro las largas rectas de esta urbanización, con dos pequeños toboganes, para regresar al sendero (km 13,5) que bordea el embalse. Se trata de una zona más bien llana que discurre por senderos, desde los que contemplaremos las tranquilas aguas del embalse Cerro Alarcón.

La siguiente subida llegará en el km 14.5. Nada más cruzar el puente de la presa del embalse de Cerro Alarcón volvemos a pisar, aunque será brevemente, la carretera de tierra del camino de servicio de la conducción de Picadas. Se trata de una subida de unos 500 metros, con alguna rampa inicial que llega al 20%. Tras dejar atrás el avituallamiento intermedio y tomar un sendero, los siguientes dos kilómetros y medio serán también en ascenso, aunque sin rampas duras y con alguna zona de descanso. Parece que ponemos ya rumbo a Navalagamella, aunque aún deberemos dar un pequeño rodeo.

Senda de los Molinos junto al río Perales

Desde el km 17,5, el siguiente kilómetro y medio, en rápido descenso, discurre por senderos paralelos ya al río Perales, siguiendo la famosa Senda de los Molinos.

Sin duda se trata de una de las partes más atractivas de la carrera en un paisaje arbolado. Desde ese kilómetro 17,5 hasta la meta el recorrido será el mismo que el que deberán completar los participantes de la prueba corta.

Superado el kilómetro 19 aguarda una nueva subida de casi 2,5 kilómetros que incluye algunos tramos de grandes rocas que, salvando las distancias, nos recuerda mucho a la parte baja de La Pedriza. Sólo los últimos metros de esta ascensión son algo más duros, con alguna que otra rampa que supera el 10% de desnivel.

Llegados ya al kilómetro 21,5, abandonamos los senderos, y tomamos de nuevo una amplia carretera de tierra por el camino de Navahonda con una rápida bajada de 800 metros. Aún nos aguarda la última complicación de la prueba, con un kilómetro de subida por pista de tierra, junto al Mirador del Hornillo, con una pendiente media del 8%, y con alguna rampa que llega al 10-12%. Superado este escollo sólo nos separa de la meta 400 metros de rápido descenso que discurren ya por el asfalto de esta interesante municipio llamado Navalagamella.

Como hemos comentado, la carrera corta comparte con la larga prácticamente sus seis últimos kilómetros. La salida es la misma, pero al terminar los primeros metros de subida por sus calles de asfalto, en vez de girar a la izquierda, el trazado vira hacia la derecha y emprende directamente el camino hacia la Senda de los Molinos

Santiago Castellano y Marta Laserna, vecendores

En la distancia larga del Trail de la Fabada el ganador fue Santiago Castellano Fernández (1:42:53). El pasado año Santiago se llevó también la exigente Media Maratón de Somosierra y la prueba de 42 kilómetros de La Montaña Solidaria de San Lorenzo de El Escorial. También completó en 2018 los 115 Km del Gran Trail de Peñalara y los 60 km del Riaza Trail Challenge. Francisco Ortega García (1:44:45) y Jorge Martínez Tojar (1:46:10) le escoltaron en el podio de la prueba larga.

En féminas, Marta Laserna Torrecillas fue la vencedora (2:00:13). Esta corredora se impuso el pasado año en la primera edición del Villaretrail en Villarejo de Salvanés y fue segunda, por ejemplo, en el Trail Ruta del Cobre de Villanueva del Pardillo, prueba que el pasado año formaba parte de este circuito. Ana Caleya (2:04:44) fue segunda, mientras que Marisa López Sánchez Oro (2:19:04) finalizó tercera.

En cuanto a la carrera corta el más rápido fue Fernando Calderón de la Barca (32:12), quien el año pasado fue tercero en el Cross al Yelmo. La victoria en mujeres fue Sandra Alava Rabasa (37:22). Esta madrileña, nacida en Barcelona fue campeona de España junior de los 400 metros tanto en pista cubierta como al aire libre en 2008 y campeona nacional en categoría juvenil en pista cubierta en 2006. Para más información puedes consultar la web del circuito Cuatro Desafíos o su página de facebook.

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