Los voluntarios, de lujo, acompañando al ultimo corredor.
Los voluntarios, sobresalientes, acompañando al último corredor. Foto: A.A. Moratalaz

La Media Maratón de Moratalaz, una de las carreras con mayor antigüedad de esta distancia en la capital, celebró el pasado 8 de noviembre su trigésimo novena edición. Aunque la carrera sigue sin llegar a la distancia oficial de una media, 21,09 kilómetros, como pudimos casi medir el pasado año -ver crónica-, al menos en la presente edición la organización ha tratado de alargar unos metros su recorrido retrasando el arco de la meta situada en la pista de atletismo del polideportivo de Moratalaz.

No ha sido suficiente, aunque ahora al menos acaricia los 21 kilómetros. La solución ideal para alcanzar la distancia sería retrasar el arco de salida, no sería muy complicado, y más teniendo en cuenta que no existe alfombra inicial que registre el tiempo neto de los corredores.

Al margen de la distancia, la media de Moratalaz sigue siendo una prueba bien organizada, aunque este año cometió un grave error en los avituallamientos intermedios. En vez de botellas de agua se dieron vasos a los corredores, de papel, y de plástico cuando los primeros se acabaron, complicando mucho su recogida, a pesar del encomiable esfuerzo de algunos voluntarios, quienes incluso llegaron a correr paralelos a los corredores para cederles el acuífero testigo. Es cierto que en muchas carreras los corredores desperdiciamos un bien tan preciado como el agua, tomando un par de sorbos y tirando casi todo su contenido. Sin embargo, a la velocidad que corren muchos corredores la media –o los 10 kilómetros que este año también se celebraron- el coger un vaso a la carrera resulta casi imposible, con el riesgo adicional que supone tanto el agua que se derrama como los propios vasos caídos en el suelo.

Salida de la prueba. Foto: Forofosdelrunning.com
La salida de la Media Maratón de Moratalaz.     Foto: Forofosdelrunning.com

Son dos errores importantes que la organización debería remediar para el próximo año. El tercero sigue siendo el avituallamiento final, en el que se echa de menos un sólido (una pieza de fruta o una barrita), pues una media quizá lo precisa, sobre todo para todos aquellos corredores que invierten un mayor tiempo en terminar la prueba. Este año incluso no hubo agua en meta algo que también nos parece mal, sobre todo para un club de esta experiencia y trayectoria, pues conviene recordar que después de un esfuerzo intenso se aconseja beber primero agua para que el desgaste de los riñones sea menor. En contraprestación hubo dos bebidas energéticas y no faltó el tradicional caldo calentito.

Por último, otro de los lunares de este año fue la ausencia de señalización y de voluntarios en la última glorieta cercana al Polideportivo de Moratalaz, aproximadamente en el kilómetro 10 de carrera, lo que provocó el desconcierto de los primeros corredores de la media que tuvieron que rectificar su trayectoria. Afortunadamente para el resto, rápidamente fue subsanado.

Buen ambiente

A pesar de estos tirones de orejas, la Media de Moratalaz sigue siendo una prueba muy recomendable. Vale que su recorrido es más bien feo, podemos dar fe, pues se trata del barrio donde crecimos y sabemos que atractivo no es, pero sigue siendo una carrera popular, una carrera que respira aroma de barrio y que mantiene sus señas de identidad. Es una prueba nada masificada, con un trazado más duro de lo que aparentemente parece y con, este año sí gracias a la ‘ola de calor’, bastante público animando el paso de los corredores. Además, este año los jóvenes voluntarios no pararon de animar durante toda la prueba.

mmMoratalaz15El recorrido, como decimos, es más duro de lo que parece. La prueba consta de dos vueltas y, simultáneamente al desarrollo de la media, se celebra una carrera de 10 kilómetros, que este año cumplía su sexta edición. Con gran acierto, la organización permite que sea el propio corredor quien decida sobre la marcha cuál de las dos pruebas completa. También se celebran carreras infantiles, aunque no son gratuitas.

La salida sigue siendo muy limpia ocupando todos los carriles de la amplía Fuente Carrantona. Tras el rápido descenso por la calle Arroyo Fontarrón, afrontaremos al llegar al primer kilómetro el tramo más duro de la carrera, una larga subida –paralela al carril bici- de casi dos kilómetros con un desnivel medio del 1,6%, con una rampa inicial de 500 metros al 3%, aunque con alguna otra zona de descanso.

Coronada la subida, la carrera zigzaguea con varios toboganes, no muy pronunciados, hasta llegar a la calle Luis de Hoyos Sainz. En esta calle, y justo antes de llegar a la glorieta con Fuente Carrantona (kilómetro 3,5), se sitúa la segunda gran rampa, con cerca de 500 metros y un desnivel próximo al 2%. Tras un largo descenso por la Avenida de Moratalaz, encontraremos el tercer repecho de la prueba en el Camino de los Vinateros, con una rampa de apenas tiene 200 metros, pero con un desnivel superior al 5%. En esta cuesta se sitúa el primer avituallamiento líquido (pasado el quinto kilómetro), quizá mal colocado en plena subida, y sería conveniente retrasarlo cuando el repecho finalice.

Ya en la calle Hacienda de Pavones, y tras superar un incómodo repecho poco antes de llegar al kilómetro 6,5, la prueba se vuelve bastante favorable, con un recorrido prácticamente llano que se prolongará durante dos kilómetros, sólo alterado con dos pequeños repechos de apenas 100 metros pasados el séptimo y octavo kilómetro de carrera. A partir del kilómetro 8,5 afrontaremos uno de los tramos más propicios, con un descenso de casi un kilómetro que se inicia en la calle Luis de Hoyos Sainz, por cuyo carril derecho pasamos cinco kilómetros antes.

Al finalizar esta calle, los participantes de la prueba de 10 se dirigirán al polideportivo, mientras que los de la media pondrán rumbo hacia el metro de Pavones, junto al ambulatorio. Tras un nuevo avituallamiento líquido, daremos un giro de 180 grados –hasta aquí pica ligeramente hacia arriba- y emprenderemos un rápido descenso bordeando el polideportivo de Moratalaz para regresar de nuevo a la calle Arroyo Fontarrón e iniciar la segunda vuelta de esta media. Esta vuelta calcará la primera salvo en sus primeros metros, y concluirá en la azulada pista de atletismo del polideportivo, cuya meta se ha retrasado este año para disfrute –o sufrimiento, según se mire- del corredor popular.

Óscar del Barrio sumó su octavo título.
Óscar del Barrio sumó su octavo título. Foto: A.A. Moratalaz
Del Barrio recupera su título

Para terminar, hay que destacar que Óscar del Barrio, segundo en la edición de 2014, se impuso este año y recuperó así el título de una prueba que ya ha ganado en ocho ediciones (2006, 2007, 2008, 2009, 2011, 2012, 2013 y 2015). Por su parte, Natalia Díaz Guijarro Román se impuso por escaso margen a Natalia Álvarez Blanco en categoría femenina.

  • Lo mejor: gran ambiente, carrera poco masificada y sensacional la animación por parte de los voluntarios, recogida de los dorsales con varios días para poder hacerlo en turnos de mañana y tarde.
  • Lo peor: lo anteriormente mencionado, desde la falta de metros, el problema de los avituallamientos, y quizá convendría poner algún cartel indicativo al menos cada cinco kilómetros, pues la señalización del kilometraje está pintada en el suelo y a veces es difícil verla.
Pedroche y Muñoz en Moratalaz.
Pedroche y Muñoz en Moratalaz.

Ficha técnica
Carrera: XXXIX Media Maratón de Moratalaz
Fecha: 8 de noviembre de 2015
Lugar: Barrio de Moratalaz (Madrid)
Distancia: 21 Km
Hora: 10:30
Precio: 12€
Organiza: Asociación Atlética Moratalaz
Participantes: 808
Clasificaciones: Masculina: 1) Óscar del Barrio Gutiérrez (1:12:27); 2) Julio Ricardo Moro Peralta (1:15:05); 3) Raúl Rodríguez Antón (1:15:06). Femenina: 1) Natalia Díaz Guijarro Román (1:29:20); 2) Natalia Álvarez Blanco (1:29:25); 3) Araceli Martínez del Álamo (1:31:02).
Clasificaciones completas: Asociación Atlética Moratalaz en Forevent
Fotos: Asociación Atlética Moratalaz y amplió reportaje en Forofos del Running

Por Amahudi

Un comentario en «Media Maratón de Moratalaz 2015: Ganando metros»
  1. Gran fallo el de los vasos de agua. Difíciles de coger y complicado beber corriendo.
    En cuanto al avituallamiento final, no solo se hecha de menos una fruta, sino que a pesar de que en estas líneas se dice que hubo dos bebidas energéticas, lo cuál no pongo en duda, se las debieron de beber entre los que hicieron los 10k y los primeros de la media, porque los que llegamos con tiempos de 1:50, nos quedamos sin bebida. Tal vez es que no fueran dos bebidas por participante, sino una.

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