Media Maratón de La Rioja 2015: Buena para el público, discreta para el corredor

La Media Maratón de La Rioja celebró el pasado 31 de mayo su vigésimo cuarta edición. Una prueba organizada por el Diario La Rioja y el Club de Atletismo Beronia, que cuenta con el patrocinio de La Caixa y la colaboración del Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno de La Rioja. Sin duda, la Media Maratón de La Rioja se presenta como una buena excusa para conocer una ciudad como Logroño.

Logroño, para aquellos que no la conozcan, está ubicada en la ribera del Ebro, en pleno Camino de Santiago, siendo una de las capitales mundiales del vino por su famoso Rioja. Logroño es una ciudad moderna gracias al enorme crecimiento que ha experimentado en las últimas décadas.

Rutas de tapeo

Los días laborables sus numerosos comercios llenan de vida la ciudad, mientras que los fines de semana se puebla de visitantes. Éstos se concentran en apenas unas cuantas calles, Laurel, San Juan y Portales, rutas gastronómicas de tapeo que permiten disfrutar de una amplia variedad de pinchos, regados como no, con un buen Rioja. Todo ello en un gran ambiente festivo, pues la zona se ha convertido en la capital de las despedidas de solter@ de la zona norte del país.

Logroño tiene también un pequeño casco antiguo que se puede visitar en apenas un par de horas. Merece la pena contemplar la Puerta del Revellín, que es lo único que queda de las antiguas murallas de la ciudad; el espectacular Juego de la Oca ambientado en el Camino de Santiago que decora el pavimento de la Plaza de Santiago; y la Concatedral de Santa María de la Redonda, con sus dos elevadas torres gemelas.

También conviene visitar los otros tres templos de la ciudad (San Bartolomé, Santiago el Real y Santa María de Palacio). Pasear por su animada calle porticada de Portales, acercarse a la ribera del Ebro y terminar en el Parque del Espolón, presidido por la estatua ecuestre del general Baldomero Espartero, copia de la que existe también en Madrid. En definitiva, en un día se puede visitar la ciudad y disfrutar de su amplia oferta gastronómica.

Recorrido a tres vueltas

Centrándonos en la carrera, la Media Maratón de La Rioja presenta algunas carencias y un recorrido bueno para el público y la organización, pero bastante discreto para el corredor. Se trata de un trazado llano que discurre en un circuito por el que daremos prácticamente tres vueltas, aunque habrá algunos puntos por el que pasaremos alguna vez más.

Como comentábamos en la Media Maratón de Azuqueca, también a tres vueltas, este tipo de recorridos se hacen eternos. Si además son planos, sin dificultades, y con poco que ver, se vuelven aún más pesados. Para la organización, un recorrido a tres vueltas es más sencillo, pues necesita menos recursos y voluntarios al compartir avituallamientos y se requieren menos agentes municipales para cortar y controlar el tráfico. Para el público también es más cómodo, pues sin necesidad de desplazarse, desde un mismo punto pueden ver pasar a sus familiares o conocidos hasta en tres ocasiones.

Competencia en la ciudad

Para los corredores estas ventajas se diluyen. Desde hace años el recorrido permanece inalterable, a pesar de que muchos corredores demandan cambios. Por poner un ejemplo, desde el pasado año se celebra en Logroño una prueba de la misma distancia, la Media Maratón Ciudad de Logroño, que comparte cartel ese mismo día con un maratón.

A diferencia de la Media Maratón de la Rioja, esta nueva prueba, a dos vueltas –una para la media y dos para el maratón- tiene un recorrido más atractivo para el corredor. Atraviesa tanto el Ebro como el centro histórico de la ciudad. Si hay que elegir entre el recorrido de una y otra, aunque la primera sea más llana, la mayoría de los corredores se quedarían con el segundo recorrido, algo más duro, pero mucho más ameno. No hay que olvidar que en los últimos años, gracias a la fiebre del running, eventos de este tipo se han convertido en una manera de «vender» la ciudad a los que somos de fuera.

Algunas carencias

Además del recorrido, la Media Maratón de la Rioja presenta algunas deficiencias perfectamente corregibles por parte de la organización. En primer lugar está la salida, que se realiza debajo del túnel en la confluencia de las calles General Vara del Rey y Duques de Nájera. En este punto de partida, bastante estrecho para congregar a más de 1.000 corredores, no hay vallas, ni indicaciones para que los atletas se coloquen por tiempos. Como se puede acceder a la línea de salida por ambos lados del túnel, la salida se vuelve caótica y obviamente sufre retrasos.

Llama la atención también que no haya alfombra en la salida para que detecte el chip que los corredores llevan incorporados al dorsal. Ni existen controles de paso en el resto de la carrera –salvo la presencia de jueces-, por lo que resulta innecesario llevar un chip ya que al final no se discrimina entre el tiempo oficial y el neto de cada corredor.

Foto: Resti Barrio Pérez

En segundo lugar, también debería subsanarse el desconcierto de los avituallamientos intermedios, anunciados con carteles ubicados a unos 200 metros de distancia. Sin embargo, como se pasa tres veces por ese mismo sitio, los avituallamientos no siempre estaban operativos, por lo que el corredor no sabía si podía repostar hasta que pasaba a la altura de cada mesa.

Además, se debería mejorar la inscripción online, que es bastante confusa, con una web que no funciona muy bien. Una vez efectuada, la organización debería remitir un justificante por mail y no esperar hasta la última semana para confirmar tu presencia. Se puede comprobar directamente en la web, pero resulta bastante engorroso.

Por último, el precio de la prueba no es nada económico, 20 €, con una bolsa del corredor también discreta. Incluye una camiseta técnica conmemorativa negra que está bien y una botella de Rioja. Sin embargo, en el avituallamiento final sólo hay líquidos (bebida energética, agua y refresco), por lo que se echa en falta alguna pieza de fruta o alguna barrita energética para reponer fuerzas.

Bastante animación

En definitiva, cambiando el recorrido de tres a dos vueltas, acercando la carrera a alguno de los símbolos históricos de la ciudad, mejorando la salida y la información de los avituallamientos, la prueba ganaría muchos enteros. Porque como muchas otras carreras, la Media de La Rioja cuenta con buenos voluntarios y, a diferencia de otras, dispone de una presencia masiva de público a lo largo de casi todo su recorrido, animando y aplaudiendo el paso de los corredores.

Si buscase ya la excelencia, además de añadir algún sólido en el avituallamiento final, debería incluir algún punto de animación musical, como hace su nueva competidora en la ciudad. Músicos con ganas de animar hay en Logroño, como pudimos comprobar con la joven orquesta que amenizó la noche anterior la calle Laurel o el grupo disfrazado de empollon@s que a golpe de percusión hicieron bailar en la mañana del domingo a todos los transeúntes en el casco antiguo.

Trazado llano, pocas dificultades
Foto: Resti Barrio Pérez

El recorrido en sí de la Media, además de algo monótono, es bastante llano, con mucha recta y con escasos desniveles. Sólo lo endureció el calor reinante a medida que avanzaba la mañana, ya que la prueba no madruga y tiene su salida a las 10:00. Parte justo enfrente de las instalaciones del diario La Rioja, en el túnel de la calle General Vara del Rey. Por este túnel, terror de los reloj GPS, pasaremos nada menos que en cuatro ocasiones. La carrera, como hemos mencionado, se olvida por completo de su pequeño casco histórico, omite también otro símbolo de la ciudad como el río Ebro –que cuenta con un carril bici y un paseo paralelo- y discurre íntegramente por apenas un par de calles de la zona nueva de la ciudad.

El primer kilómetro deambula prácticamente por la calle Duques de Nájera, desde el túnel de salida y hasta la glorieta de la calle Chile. Llegados a esta glorieta, desandaremos el camino por el carril contrario de la calle Duques de Nájera y regresaremos al túnel –segundo paso- e iniciaremos la primera de las tres vueltas.

Tomaremos entonces rumbo hacia la Avenida de Lobete. Atravesaremos la plaza Europa cerca de la estación de trenes de Logroño y, en este punto, habremos superado ya los dos kilómetros de carrera. Seguiremos por la Avenida de Lobete con un perfil llano hasta que, pasada la glorieta de la intersección con Tirso de Molina, la prueba desciende unos 300 metros hasta dejar sobre nuestras cabezas el puente de la A-13 para desandar el camino que se convierte en subida por el carril contrario de la Avenida de Lobete. Hasta aquí llevaremos completados cuatro kilómetros por largas avenidas y un perfil prácticamente llano.

La prueba sigue después por la Calle Obispo Fidel García, tramo con una suave bajada, y gira por la Avenida de la Paz. Aquí nos encontraremos con una larga recta llana de casi un kilómetro de distancia. Superado el kilómetro cinco de carrera giraremos por la Avenida de Colón, el tramo más agradable para el corredor, pues es uno de las escasas calles en las que hay sombra. Un bien codiciado cuando el termómetro empieza a superar los 20 grados y más en esta prueba donde el calor fue el protagonista de las últimas vueltas. Tras estos 500 metros de sombra, la prueba toma rumbo hacia la Avenida Gran Vía Rey Juan Carlos I, uno de los tramos con mayor presencia de público, formada por una larga recta de más de un kilómetro.

En el kilómetro siete la prueba toma la calle Marqués de Murrieta para continuar luego por la calle Duques de Nájera. Por esta vía recorreremos más de un kilómetro y medio hasta plantarnos en el kilómetro nueve, poco antes de atravesar, por tercera vez, el túnel de la calle General Vara del Rey.

Triunfo de Estela Navascúes

Afrontaremos entonces la segunda vuelta a este circuito de algo más de siete kilómetros, para volver a regresar al túnel General Vara del Rey, cuarto paso, en el kilómetro 16 y medio de carrera. Desde este punto iniciaremos una tercera vuelta, aunque no completa. A la altura de la mitad del recorrido, en la Avenida Gran Vía Rey Juan Carlos I, giraremos a la derecha por la calle Víctor Pradera, cerquita del Teatro Betrón de los Hereros, para enfilar la recta de llegada situada en la calle Muro de Francisco de la Mata, una de las cuatro arterías que rodean el Parque del Espolón.

La carrera contó con figuras destacadas del atletismo como la navarra Estela Navascués, campeona de España de Maratón en 2014 y doble campeona de los diezmil tanto en ruta como en pista. Navascués se impuso con holgura a la local Esther Rodríguez y a Pilar Fernández.

En categoría absoluta, la victoria fue para el marroquí Mohamed Boucceta, un clásico en las medias españolas, que aspira a participar el año que viene en los Juegos de Río. Se impuso por delante de su compatriota Mustapha El Chaikhaoui y del riojano Camilo Santiago.

  • Lo mejor: el animoso público y los voluntarios; el servicio gratuito de autobús de ida y vuelta hasta las instalaciones deportivas de Las Norias, donde se ubicaban duchas y vestuarios; un recorrido sin grandes desniveles, idóneo para los que se enfrentan a esta distancia; el amplio servicio gratuito de fisioterapeutas en meta; las carpas de meta con degustación de vinos por un precio asequible; los dos enormes castillos hinchables para los más pequeños; la botella de vino de la bolsa del corredor y ser una prueba inclusiva con varios handbikers, siendo el más rápido Alberto Bastián. Mención especial merece el excelente suplemento especial de 20 páginas que público al día siguiente el organizador de la prueba, el diario La Rioja.
  • Lo peor: como hemos comentado, su recorrido poco atractivo a tres vueltas, el caos en la salida y la confusión en algunos avituallamientos líquidos intermedios al compartir carteles; las bebidas del avituallamiento final estaban calientes y se echó de menos algún sólido teniendo en cuenta que la inscripción no es nada económica.

Ficha técnica
Carrera: XXIV Medio Maratón de la Rioja
Fecha: 31 de mayo de 2015
Lugar: Logroño (La Rioja)
Distancia: Medio maratón (21,097 Km)
Hora: 10:00
Precio: 20€
Organiza: Diario La Rioja y el Club de Atletismo Beronia
Participantes: 965
Clasificaciones: Masculina: 1) Mohamed Boucceta El Berrada (1:07:21); 2) Mustapha El Chaikhaoui Machout (1:07:46); 3) Camilo Santiago Giménez (1:07:54). Femenina: 1) Estela Navascués Parra (1:19:57); 2) Esther Rodríguez Díez (1:21:51); 3) Pilar Fernández Rodríguez (1:22:48).
Fotos y clasificaciones oficiales: Medio Maratón de La Rioja
Otras fotos: Resti Barrio Pérez, amplio reportaje con cerca de 1.500 fotos

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