La localidad toledana de Illescas celebró el pasado 5 de marzo de 2017 la segunda edición de su media maratón, una cita que busca consolidarse en un calendario provincial que ofrece escasas pruebas de esta distancia. Su cercanía a Madrid, a menos de tres cuartos de hora en coche, la convierten en una prueba muy apetecible para la multitud de runners madrileños.

La provincia de Toledo anda algo huérfana de carreras populares. La ciudad imperial ni siquiera tiene una media maratón en condiciones. A pesar de que la Media Maratón Ciudad de Toledo cumplió el pasado año 33 ediciones, lamentablemente la carrera parece en decadencia, al igual que le pasó a la ciudad que fuera sede de un imperio cuando se trasladó allá por el siglo XVI la corte a Madrid.

Resulta difícil vender un prueba con un recorrido a cinco vueltas y que discurre entre un polígono y un barrio residencial alejado de los encantos de una ciudad como Toledo. No es de extranar que el año pasado sólo la completaran 74 corredores, convirténdola seguramente en la media maratón de una capital de provincia con menos participación de España. Una ciudad tan turística como Toledo, repleta de cuestas, podría ofrecer una carrera tan atractiva y dura como las medias de Segovia y Ávila. Sin embargo, el Ayuntamiento de Toledo parece que ha decidido dejar morir lentamente esta prueba.

Ausencia de medias en la provincia

La falta de una media maratón fuerte en la provincia, que también cuenta con la Media Maratón Ciudad de Talavera -con 320 llegados a meta en 2016-, ha hecho que en los últimos años hayan surgido varias iniciativas para paliar el hambre de muchos corredores locales, que deben desplazarse a Madrid o a otras provincias cercanas. Así, han surgido pruebas como la Media Maratón de Caldejara, en la localidad de Calera y Chozas, con 121 finishers en 2016, la Media Maratón de Montaña Montes de Toledo en San Pablo de los Montes (con 159 finalistas en 2016) o la Cigarra Toledana, una media que discurre por los cigarrales de Toledo y que el pasado año, en su segunda edición, sumó 255 corredores.

Pero sin duda, la alternativa que ha aparecido con más fuerza para llenar este vacío es la Media Maratón de Illescas. La prueba, organizada por el Ayuntamiento de Illescas, el Club Run & Walk y e3 Promoción Deportiva, cumplió el pasado 5 de marzo su segunda edición confirmándose que ha nacido para quedarse. Aunque la segunda entrega de esta media tuvo menos llegados a meta que en la anterior edición (371 en 2017 por 384 en 2016) ya se ha convertido en la media provincial con más participación.

Si a esa cifra le sumamos los 439 corredores de la carrera simultánea de 10 Km (136 más que el año anterior) y las 26 parejas de la competición por dúos de la media que cruzaron la meta, la participación en este día del running en Illescas mejoró considerablemente las cifras de su primera edición. A poco que el tiempo, lluvioso y grisáceo, hubiese acompañado, seguramente se habría superado el millar de corredores que estaban inscritos.

Pensando en el corredor y sus acompañantes

La prueba de Illescas, ciudad con casi 5.000 años de historia (la leyenda cuenta que fue fundada por los griegos en el 2.621 antes de Cristo bajo el nombre de Ilarcuris) destaca por una muy buena organización, un recorrido exigente quizá no muy atractivo, pero con un final realmente espectacular. Y es que tanto la carrera de 10K como la media tienen situado su arco de meta en la arena de la Plaza de Toros de la localidad. Seas taurino o no hay que reconocer que pocas carreras ofrecen un final tan peculiar.

Salida de la prueba. Foto: Juancho Fotografías

Por lo demás, se nota que la prueba está hecha por corredores, pues ofrece numerosas facilidades para el corredor y su acompañantes, aspectos que muchos organizadores descuidan, empezando por un precio de inscripción realmente económico (12 €). La ventaja de que concluya en una plaza de toros cubierta es que los acompañantes pueden resguardarse del frío y de la posible lluvia, tiene multitud de baños, y dispone de un amplio aparcamiento. Por si fuera poco, para hacer más leve la espera, la organización dispuso de un pequeño bar con precios realmente económicos, pues por sólo dos euros se podía degustar un montado de panceta regado con refresco o cerveza.

El dorsal se puede recoger días antes o el mismo día de la prueba y la bolsa del corredor es bastante generosa (con camiseta técnica de manga larga corta para el 10K), pues a los productos habituales hay que sumar una mini hogaza de pan -quizá se quedó algo dura para los que la recogimos el domingo- y el montado de panceta hecho al momento acompañado de refresco o cerveza con el se obsequia a los corredores tras cruzar la meta. El recorrido está bien señalizado, con pintura amarilla en el suelo para no despistarse. Además, cerca de la meta hay un polideportivo con duchas, por lo que en materia de organización pocas cosas se echan en falta.

Homenaje al corredor fallecido Ángel Luis Fuentes. Foto: Atletismotoledano
Escaso público

Para completar esta fiesta, al finalizar la prueba, se sortearon multitud de lotes de productos donados por empresas de la localidad, desde un aire acondicionado a un televisor. Uno de los más deseados, sin duda fue una cena para dos en el restaurante que se ha convertido en marca Illescas, El Bohío, titular de una estrella Michelin, propiedad del televisivo chef Pepe Rodríguez. Este masterchef, uno de los vecinos más ilustres de la localidad, tuvo el detalle de dar su apoyo a la carrera y estuvo presente en la salida

¿Qué le falta a la prueba para atraer a más corredores? Aunque el paso de las ediciones ayudará a popularizarla si mantiene sus señas de identidad, quizá su principal handicap es la ausencia de público. Aunque el día, grisáceo y con algunas gotas antes de la salida, invitaba a quedarse en casa, tampoco ayuda mucho la primera parte del recorrido, algo poligonero, por los nuevos barrios de la ciudad que hay en dirección a Casarrubuelos. En la segunda parte, la que transcurre por el centro del pueblo, se esperaba más gente, pero ésta brilló por su ausencia. Para próximas ediciones, quizá el ayuntamiento, como hacen otras carreras, debería incentivar que los illescanos se echaran a la calle con algún concurso de fotografía o situando alguna banda local que amenice la prueba.

Recorrido sube y baja en Illescas

En cuanto al recorrido, no es una de las medias más atractivas, tampoco de las más sencillas para hacer marca personal, aunque tampoco es excesivamente dura. No es llana, tiene un trazado bastante rompepiernas, con unas cuantas subidas sostenidas con pendientes medias de entre el 2 y el 4%, bastantes tramos de bajada y mucho callejeo en la parte final. No obstante, más que las cuestas, lo que más endurece la carrera son algunos puntos en los que el viento golpea fuerte a los corredores.

Foto: Juancho Fotografías

La prueba parte junto a la plaza de toros, en el recinto ferial de la capital de la comarca de La Sagra, acompañada por un estruendoso festival de fuegos artificiales. Con apenas 300 metros recorrido, en ligera bajada, abandonamos el asfalto y tomaremos la prolongación del Camino Boadilla. Esta vía enseguida muta su asfalto por un camino de tierra, el cual se prolongará durante cerca de un kilómetro. El cemento reaparecerá en la avenida de los Derechos Humanos y ya no volveremos a pisar tierra. Aquí, en los barrios de la zona norte de las afueras de Illescas, comenzará una de las rampas más largas de esta media, con más de un kilómetro y un desnivel medio del 2,4% que se prolongará por las calles de Noruega y Alemania.

El siguiente kilómetro y medio transcurre por la Avenida Europa, con un repecho incomodo de unos 300 medios en su parte inicial (pendiente del 2%) con un ida y vuelta en un bulevar el que se cruzan los coredores. En el cuatro iniciaremos una bajada que se prologará durante más de dos kilómetros hasta culminar en la larga recta de la calle Ernesto Sábato.

Viento en contra

A la altura del kilómetro 6 empieza quizá la parte más incómoda de esta media. Se trata de dos kilómetros por la calzada de la antigua carretera Madrid-Toledo, con viento en contra, y con una solitaria subida de algo más de 400 metros y un desnivel cercano al 3,5%. Llegado al kilómetro 8,5 la ausencia de público, salvo unos cuantos valientes que animan el paso de los corredores, sigue siendo evidente.

Foto: Juancho Fotografías

Cambiamos la antigua carretera por otra larga recta, la de la calle de las Misiones Pedagógicas, con chalets a un lado y soledad al otro, que se prolongará durante un kilómetro y medio. Al llegar a la glorieta del Camino a Boadilla, la que marcaba el inicio del camino de tierra en la salida, desandamos nuestros pasos hacia la recta de salida. En ese punto, los participantes del 10 K girarán hacia la plaza de toros mientras que los de la media irán por la calle Camino Boadilla, pero esta vez en dirección contraria a la salida, hacia el centro de Illescas.

Esta segunda vuelta cambia su recorrido y se vuelve algo más atractivo. Casi en el kilómetro 10,5 abandonaremos la larga recta del Camino Boadilla, cruzaremos la carretera CM-4008, y subiremos por la calle de otro manchego ilustre, Pedro Almodóvar, culminando una ligera ascensión de unos 800 metros con un desnivel medio del 2%.

En la calle de otro cineasta, Alejandro Amenábar, iniciaremos un descenso con altibajos, por diversas calles como Camino de Ugena, Don Quijote, Ana María Matute o Pío Baroja, que nos llevarán al kilómetro 13. En los dos siguientes kilómetros seguimos por calles que prácticamente marcan la frontera de Illescas, calles anchas y poco vistosas.

Josué Ávila, ganador de la media de Illescas 2017. Foto: Atletismotoledano
Lo mejor para el final

A partir del kilómetro 15 la cosa cambia. Nos metemos en el centro de la localidad y el trazado de la media se vuelve sinuoso, repleto de giros por calles más estrechas. La subida de la popular Calle Real, con el repecho más duro de esta media (400 metros por encima del 4,5%) nos llevará a la Plaza del Mercado y luego a su Plaza Mayor, algunos de los símbolos de la localidad. Se trata de casi de cinco kilómetros por el centro de Illescas, repletos de giros, y con alguna subida sostenida como la del 16, con un largo kilómetro con cierto desnivel. Un poco más de público crearía en este parte un ambiente realmente acogedor para el corredor.

Antes de llegar al kilómetro 20, regresamos al Camino Boadilla por el cruce con la carretera CM-4008, cortada gracias al excelente trabajo de nuevo de la policía local. Afrontaremos el último kilómetro, que se hace enterno, volviendo a pasar tanto por la salida como por la glorieta del final de Camino Boadilla. Ya sólo resta regresar por esta calle para dirigirnos a la plaza de toros donde veremos la luz de la meta tras cruzar el túnel de acceso al coso y que recuerda, salvando las distancias, al túnel final del Maratón de Sevilla.

Elena Ugena, ganadora de la media 2017. Foto: Atletismotoledano

Josué Roy Ávila Benasach (Valdemoro, 1989) se impuso en la segunda Media Maratón de Illescas, mejorando en cinco segundos el tiempo del campeón del año pasado, Francisco Javier Martínez. Elena Ugena Arcicóllar (Toledo, 1973), del A.D. Marathon, fue la primera fémina en cruzar la meta. En la distancia corta, Francisco Javier de León Rodríguez (Leganés, 1990), del A.D. Marathon, y Patricia Rodríguez Calvo fueron los más rápidos. Por último, la pareja formada por César Jiménez y Manuel Muñoz se impuso en la competición por dúos de esta media toledana.

Ficha técnica
Carrera: II Media Maratón Run & Walk Villa de Illescas
Fecha: 5 de marzo de 2017
Lugar: Illescas (Toledo)
Distancia: 21,097 Km
Hora: 09:45
Precio: 12 €
Organiza: Ayuntamiento de Illescas, el Club Run & Walk y e3 Promoción Deportiva
Participantes: 379
Clasificaciones: Masculina: 1) Josué Roy Ávila Benasach (1:12:38); 2) David Pérez Serrano (1:13:43); 3) Justo Sanchez-Chiquito Casasola (1:15:23). Femenina: 1) Elena Ugena Arcicollar (1:24:05); 2) Helena Herrero (1:28:46); 3) María del Rosario Morales Iglesias (1:36:01)
Clasificaciones: E3pd.com
Fotos: Amplio reportaje gráfico en las web Atletismo ToledanoJuancho Fotografías y Forofos del Running

Por Amahudi

Un comentario en «Media Maratón Villa de Illescas 2017: Una carrera masterchef en Toledo»
  1. Muy bien organizado para que el público puediese disfrutar de la llegada!! Y muchas gracias a los del bar, que con montadito de panceta con refresco por dos euros nos hicieron más amena la espera a los espectadores!!!

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