Peñalara Trail & Vertical 2018: Recuperando corredores de montaña

La localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso acogió el pasado 11 de agosto de 2018 la novena edición del Peñalara Vertical & Trail, una interesante carrera de montaña que corona la mayor cima de la Sierra de Guadarrama, el pico de Peñalara, con algo más de 2.400 metros de altitud.

A pesar de que todos los años los focos se centran en el Gran Trail de Peñalara, el principal evento de trail running que se celebra en la Comunidad de Madrid, Peñalara, el punto más elevado de la Sierra de Guadarrama, también contempla el paso de los corredores de otra prueba mucho más modesta, pero con algo más de antigüedad. El Peñalara Trail & Vertical o Media Maratón a Peñalara es una de las cuatro citas que componen el circuito Real Sitio Gran Slam, que entre los meses de marzo y agosto ofrece además un duatlón y un triatlón, ambos de montaña, y una travesía a nado.

El Peñalara Trail & Vertical en cuestión incluye un kilómetro vertical y una media maratón de montaña. La prueba larga cuenta con 20 kilómetros y un desnivel positivo de poco más de 1.200 metros. El kilómetro vertical, incluido en el recorrido de la media, comienza a la altura del kilómetro 4 y concluye en la cima de Peñalara, en el kilómetro 10, tras completar por tanto cerca de seis kilómetros de ascensión y un desnivel positivo de unos 900 metros. Todos los corredores de la media participan también en el kilómetro vertical, pues la salida de ambas pruebas es simultánea.

Cambios desde su creación 

A pesar de contar ya con nueve ediciones a sus espaldas, el Peñalara Trail & Vertical ha sufrido numerosos cambios. Aunque mantiene desde el primer año su kilómetro vertical, en su segunda edición se le unió una carrera de 30 kilómetros denominada 30K Peñalara La Acebeda.

Esta segunda prueba fue mutando en una media maratón y llegó a ofrecer en una ocasión una maratón de montaña paralela. En 2016 la media maratón no se celebró, aunque el pasado año se recuperó dicha distancia, ya con otro trazado diferente.

La media maratón del Peñalara Trail & Vertical busca ahora consolidarse y recuperar parte de los más de 200 corredores que tenía en sus primeras ediciones. Por el momento, este año contó con 121 llegados a meta, frente a los 90 de la pasada edición o los escasos 69 corredores que registró en 2016 el kilómetro vertical en el año que se celebró en solitario.

No obstante, el Peñalara Trail & Vertical no lo tiene sencillo. A pesar de celebrarse en una localidad tan turística como el Real Sitio de San Ildefonso, ni siquiera su cercanía con Segovia (a 10 minutos en coche) o Madrid (a poco más de una hora) facilita por ahora el interés de los corredores. El mes en el que se desarrolla, agosto -con su calor y sus vacaciones-, y su dureza, pues los primeros 10 kilómetros son de subida y hay que hacerlo hasta una cima que supera los 2.400 metros, quizá echen para atrás a más de uno. Estas dos últimas ediciones, que han mantenido el mismo formato, puede que ayuden a despertar un mayor interés entre los corredores.

Localidad real y turística

El Peñalara Trail & Vertical parte de La Granja de San Ildefonso, uno de las cinco poblaciones que componen el Real Sitio de San Ildefonso, junto con La Pradera de Navalhorno,Valsaín y Riofrío. Residencia real veraniega desde tiempos de Felipe II, la localidad segoviana es famosa además de por su Palacio Real y sus Jardines, por su Real Fábrica de Cristales, que se remonta al siglo XVIII. Dejó de funcionar a mediados del XIX para posteriormente ser reconvertida en Museo Tecnológico, Escuela y Centro de Investigación y Documentación Histórica del Vidrio. La Granja cuenta con numerosos restaurantes y terrazas para pasar el día y completar una jornada turística, deportiva y gastronómica.

La prueba se celebra en la mañana del sábado, un inconveniente quizá para algunos que aún trabajen. Se aparca con facilidad en las inmediaciones de la Plaza de los Dolores, lugar donde se recogen los dorsales, en la misma línea de salida y meta. La inscripción alcanza los 17€ si se realiza con antelación.

El precio incluye dorsal, pulsera con chip, un avituallamiento líquido y sólido intermedio, avituallamiento final que incluye un delicioso plato de jamón con melón y bebida, así como otros líquidos y sólidos, además de servicio de duchas y una camiseta conmemorativa de algodón del circuito Real Sitio Grand Slam.

No parece por tanto una carrera cara, si se tiene en cuentan los servicios ofrecidos. A ello hay que añadir  el trabajo que cuesta balizar una prueba como ésta, con tramos que los voluntarios deben revisar varias veces debido al robo de la señales de algunos que consideran que el Parque de la Sierra de Guadarrama es una propiedad privada donde no deben celebrarse pruebas deportivas.

Cima sin avituallamiento

Con todo, quizá el único lunar de este Peñalara Trail & Vertical sea la ausencia de un avituallamiento líquido más en las cercanías de la cumbre. Los últimos kilómetros de ascenso se hacen a campo abierto y en pleno mes de agosto, por lo que un día caluroso puede causar estragos. En defensa de la organización hay que tener en cuenta la imposibilidad de acceder en coche a esta zona y que nos encontramos en un Parque Nacional con la consiguiente restricción del tráfico rodado.

En cuanto al recorrido del Peñalara Trail & Vertical, la prueba ofrece un perfil exigente, con un último kilómetro de subida hasta la cima donde el corredor deberá mostrar incluso sus dotes de escalada superando grandes rocas de granito.

La prueba se inicia en la Plaza de los Dolores de La Granja de San Ildefonso, tras la comprobación del chip y la pertinente charla técnica donde la organización detalla el recorrido y las precauciones que deben tener los corredores.

Hay que recordar que el avituallamiento que lleve cada corredor deberá estar marcado con el número de su dorsal y regresar con él, con el objetivo de preservar el entorno. Es recomendable el uso de vaso o cualquier otro recipiente si es que quieres hidratarte en el único avituallamiento intermedio de la prueba ya que carece de vasos.

Subida desde la salida

Tras la salida giramos a la izquierda por la adoquinada calle Baños, que llega hasta la cercana plaza de toros, para girar a continuación a la derecha y tomar el asfalto del paseo del Molinillo. Desde la salida, el perfil ya se va elevando, con un primer kilómetro prácticamente de subida (con una pendiente por encima del 4%) entre adoquines y asfalto.

Superado el asfalto, tomamos un estrecho sendero que discurre paralelo a la tapia de los Jardines del Palacio Real de la Granja. Medio kilómetro después, el sendero sale al camino de tierra denominado Camino de la Silla del Rey. La Silla del Rey es una silla de piedra situada en lo alto del cerro del Moño de la Tía Andrea, que fue mandada construir por Francisco de Asís para contemplar el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso.

Por este camino real sólo transitaremos apenas unos 300 metros para coger después un nuevo sendero sombreado, con una superficie de tierra, árboles, raíces, piedras, que discurre pegado a la tapia de los jardines.

Prácticamente hasta el primer kilómetro y medio se puede correr, pero al llegar a este tramo encontraremos las primeras rampas duras, que unidas a la superficie irregular y a la pendiente, hacen complicado seguir corriendo. Este sendero pegado a la tapia consta de poco más de 400 metros con una pendiente media que alcanza el 21%, pero con algunas rampas que superan el 40%.

Superada esta primera dificultad, a la altura más o menos del segundo kilómetro, seguimos por el sendero, ya de tierra y algunas piedras, con metros para correr. Cruzaremos el pequeño puente de madera sobre el Arroyo del Morete, que desemboca en el lago de los aún cercanos Jardines del Palacio Real de La Granja. Sorteado el arroyo, el sendero empieza a empinarse, aunque con tramos donde aún es posible correr, a pesar de tener que superar algún que otro árbol caído.

Inicio del kilómetro vertical

A la altura aproximadamente del kilómetro 3,5 el sendero sale a la amplia pista del camino forestal Majalapera. Se trata de casi un kilómetro donde además se encuentra el punto de partida del tramo cronometrado del kilómetro vertical. Más o menos a la altura de la fuente de El Chotete (km 4).

La pista da paso a un sendero, donde aún se puede correr, que concluye en un cortafuegos pasado el kilómetro 4,5. A partir de este punto la carrera se complica. El siguiente reto pasa por salvar un cortafuegos cargadito de arena y troncos con una distancia de unos 800 metros y una pendiente media del 24%, con alguna rampa que alcanza el 45%.

Superado el cortafuegos, y en pleno bosque de pinos, nos espera el único avituallamiento situado cerca de la estación metereológica de El Raso del Pino (km 5,5). Conviene recalcar que se trata de único avituallamiento intermedio (con líquidos, gominolas, sandía y membrillo) por lo que el corredor deberá ir con lo que lleve a partir de ahí durante los próximos nueve kilómetros (4,5 de subida y otros tanto de bajada).

Tras salir de El Raso tomaremos uno de los senderos que lleva a Peñalara. Al principio se trata de un camino de tierra, piedras y raíces, protegido por el bosque como hasta ahora, con algunos tramos aún donde se puede correr.

A medida que vayamos subiendo, el sendero, como el paisaje, se vuelve más granítico y agreste. Poco antes de llegar al octavo kilómetro perderemos la protección del bosque y el sendero empezará a estrecharse, llenarse de piedras y vegetación baja dificultando el paso de un único corredor en algunos tramos.

La parte más técnica

Esta parte, quizá la más técnica, se prolongará hasta el Risco de los Claveles, desde donde ya empezamos a divisar la cumbre de Peñalara. Nos encontramos ya en un típico paisaje de alta montaña, con amplios prados y piedras sueltas. Desde El Raso y hasta este punto habremos ascendido cerca de cuatro kilómetros con una pendiente media del 15%.

A la altura del Risco de los Claveles llega la parte más complicada de esta carrera. Aunque el último kilómetro no tiene un desnivel considerable (apenas supera el 7%), la gran dificultad consiste en superar dos tramos de grandes bloques de granito que se acumulan cerca de la cumbre de Peñalara. En estos tramos el corredor pondrá a prueba su agilidad y equilibrio, y deberá quizá ayudarse de sus manos para seguir avanzado. Otra de las dificultades estriba en que como la subida coincide con la bajada, en este rocoso tramo casi todos los corredores deberemos o bien dejar o pedir paso a los corredores con los que nos iremos cruzando ya sea en el camino de ida o en el de vuelta.

Tras llegar al control de Peñalara, carente de avitullamiento, los participantes del trail daremos la vuelta recorriendo el mismo camino de subida. Los que sólo participan en la subida vertical desandarán el mismo camino para regresar a La Granja, aunque a un paso bastante más relajado.

A partir del km 11,5 y superado el Risco de los Claveles se puede correr bastante, salvo en algunos metros con exceso de piedra suelta y con una bajada algo más técnica, y ya casi al final, donde se encontraba aquella primera subida pegada a la tapia de los Jardines del Palacio de La Granja.

David López repite en Peñalara

En cuanto a los resultados, el segoviano David López Castán, criado y residente en La Granja, repitió el triunfo que ya lograra en las ediciones de 2012, 2014 y 2015. El vigente campeón de España de trail corto, subcampeón de España de trail y campeón del mundo de raquetas de nieve en la categoría M-35 se impuso con un tiempo de 1:59:19 por delante de los madrileños Javier Hernando de Lema (2:05:25) y Carlos Galera Díez (2:06:50). David López también se impuso en el kilómetro vertical (50:48) por delante de Carlos Galera 54:04) y Javier Bores Sainz de Vicuña (54:22).

Lola Chico, ganadora en féminas

En féminas, la vencedora del Peñalara Trail fue la madrileña Lola Chico Perles (2:46:56), quien ya sabe lo que es correr por esta cima, pues este año concluyó novena en féminas en los 116 kilómetros del Gran Trail de Peñalara. Este año, la corredera de Cercedilla finalizó además tercera en el Táctika Trail de Torrelaguna, cuarta en el Táctika Trail de Lozoyuela y quinta en el Táctika Trail de Mataelpino y en el Trebol Trail de Becerril de la Sierra.

La corredora local Sonia Ayuso (3:00:50) terminó segunda, mientras que Alejandra Rubio Gil (3:03:52) fue tercera. Las tres corredoras repitieron posiciones en el kilómetro vertical. Para más información, con imágenes y resultados de la prueba puedes visitar la página web del Real Sitio Grand Slam o su página de facebook.

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