Media Maratón de Guadalajara 2017: La mejor media de… ¿Madrid?

La Media de Guadalajara a su paso por San Ginés. Foto: Picrun

“Invitar a alguien equivale a encargarse de su felicidad en tanto esté con nosotros”, frase de Jean Anthelme Brillat-Savarin, jurista y autor del primer tratado de gastronomía

La Media Maratón de Guadalajara cumplió el pasado 17 de diciembre de 2017 su mayoría de edad. Dieciocho ediciones en las que esta prueba ha multiplicado por cuatro su número de participantes, sobre todo con un mayor incremento en los últimos cuatro años.

Dos factores parecen claves en el crecimiento de esta prueba. El principal, sin duda, la excelente organización del evento, a cargo del Club Atletismo La Esperanza en colaboración con el consistorio alcarreño. Ambos han ido mejorando con el tiempo un evento donde el corredor popular es el principal protagonista. Los errores de años anteriores han quedado en el olvido y es difícil encontrarle un fallo a esta prueba. Además, cada año que pasa, parece encontrar un mayor respaldo del ayuntamiento, de los patrocinadores y en general del público de Guadalajara.

Porque la confianza de los corredores hace ya un par de años que se la había ganado. Y no porque la Media Maratón de Guadalajara tenga un recorrido turístico o vistoso. Todo lo contrario, pues su itinerario y entorno es muy similar al de las medias de Moratalaz, Coslada y Villaverde, por citar algunos ejemplos. Y como alguna de estas carreras, que no tienen el reclamo de una ciudad turística detrás, la Media Maratón de Guadalajara suple esa carencia ofreciéndole al corredor popular todo lo que podría esperar y algo más.

Con un económico precio de inscripción, un recorrido muy exigente, un trato inmejorable por parte de cada persona que hace posible esta prueba y una bolsa del corredor generosa. Con una medalla que por primera vez recibían todos los finishers y un avituallamiento final, el de este año, sencillamente espectacular, aunque deja el listón muy, muy arriba.

Más público, más ambiente

Y con una animación, a pesar del frío, que cada año va en aumento. Los vecinos han pasado de asomarse a la ventana y se han lanzado a la calle en numerosos puntos de la carrera. Sin duda, la batucada en la zona de salida y un par de puntos de animación han contribuido a que los alcarreños salgan a la calle a animar a los corredores. “Ya estáis aquí otra vez”, gritaba una señora desde su ventana, mientras aplaudía el paso de cada uno de los corredores. La organización ha conseguido al fin que el evento cale en la ciudad. Quizá sólo le faltaría organizar carreras infantiles al finalizar la prueba para que el evento atraiga un mayor público y participantes.

El segundo factor, menor, pero que conviene destacar, tiene que ver con la cercanía de Guadalajara a la Comunidad de Madrid. Se nota en las inscripciones, pues en esta edición alrededor de un tercio de corredores procedían de esta región. Este año quizá la prueba contó con una mayor presencia madrileña, pues al cancelarse la Media Maratón de Villaverde, una cita que se celebra en fechas muy próximas, muchos decidieron poner rumbo a Guadalajara.

En los últimos ocho años sólo en una ocasión no aumentó el número de participantes en la Media Maratón de Guadalajara respecto a la edición anterior. Curiosamente fue en el año 2015 (818 finisher entonces frente a los 881 de 2014), cuando las medias de Guadalajara y Villaverde se celebraron en la misma semana.

¿Causalidad? Viendo lo que lo que sucedió entonces y lo que ha ocurrido este año con la participación, con un millar de inscritos y récord histórico de llegados a meta (913), parece que no. Convendría que la organización de ambas pruebas tratasen al menos de no coincidir en fechas, pues parece que cuando sucede las inscripciones de ambas citas se resienten. Si el año que viene no coinciden, seguramente muchos de los madrileños que debutaron este año regresarán a Guadalajara.

Cambio en la salida y meta

En la presente edición de 2017 la organización no lo tenía fácil. Partía con un inconveniente, pues las obras en el complejo Fuente de la Niña (con un nombre que recuerda una leyenda negra de la localidad), punto de partida y  final de la carrera, provocaron un cambio en la logística de toda la prueba.

El centro neurálgico de esta media tuvo que trasladarse con eficacia al parking de las piscinas anexas. La organización tuvo igualmente que modificar parte del recorrido para ganar los metros perdidos en el complejo deportivo. Los corredores se quedaron sin pisar el tartán de las pistas de atletismo, pero a cambio la carrera ganó los metros necesarios para ser una media, pues en las últimas ediciones el recorrido se había quedado algo corto.

En el trazado, pocos cambios más. La media de Guadalajara mantiene ese perfil duro, que a algunos nos gusta tanto, plagado de cuestas, seguidas de otras tantas bajadas para reponer fuerzas. Apenas tiene unos metros llanos, por lo que es un recorrido rompepiernas, aunque una buena preparación permite hacer buenas marcas por los numerosos tramos que tiene de bajada y que compensan tanta cuesta.

La tradicional salida, en la entrada del complejo Fuente de la Niña, se retrasó por tanto este año unos cuantos metros, cerquita de rotonda que preside la estatua de El Quijote, en la Avenida Ricardo Vázquez Bosco. Una salida limpia, pues la Media Maratón de Guadalajara no es una prueba masificada, y además comienza cuesta abajo, lo cual descongestiona posibles atascos. La otra novedad en el recorrido de este año era que se giraba a la derecha para bajar y subir por la Avenida Juan Pablo II, zona de calentamiento en ediciones anteriores.

Las cuestas, seña de identidad de la carrera

En esta Avenida, a escasos 500 metros de la salida, aguarda la primera subida. Casi 500 metros, con una pendiente del 2,8%. Este primer escollo termina cerca de la tradicional salida junto a la entrada del complejo Fuente de la Niña. A partir de aquí el recorrido no varía respecto a ediciones anteriores. La rápida bajada por la Avenida Santa María Micaela permite que el corredor se recupere de esta primera rampa.

Sin embargo, un kilómetro después del primer repecho, llega el segundo desnivel. Una doble subida en las Avenida de Castilla y la calle Toledo, que se prolonga en los primeros metros de la calle Doctor Layna Serrano. Son casi 900 metros de subida, más duros en su inicio, con una pendiente media que ronda el 3%.

Superada la segunda dificultad, nos espera una nueva bajada, la más larga de la prueba, con algo más de un kilómetro de descenso que recorrerá las calles Layna Serrano, Salvador Dalí y Fernández Iparraguirre. Al final de esta calle encontraremos una nueva subida de unos 400 metros, algo más ligera, con un desnivel medio de 2%, que finaliza antes de llegar al cuarto kilómetro de carrera.

El Tourmalet de esta media nos aguarda en la Avenida Barcelona, rumbo a la cuesta Hita. Cerca de 600 metros de subida que rozan el 5% de desnivel, más duros en sus metros finales. La cuesta, que comienza pasado el kilómetro 4,5 de carrera, sigue teniendo su particular trampa para el corredor novato en esta prueba. En medio de la subida, justo cuando empieza la parte más vertical, hay una curva que impide ver toda su dureza y longitud.

Tras la generosa subida, toca reponer fuerzas o acelerar el ritmo, lo que se tercie, a lo largo de casi un kilómetro de suave bajada por las calles Albacete, Beleña y El Vado. Una vez superado el primer avituallamiento, del que se avisa con un cartel unos metros antes, nos aguarda una nueva rampa, la quinta, de unos 400 metros y una pendiente próxima al 5% en el Bulevar de Entrepeñas. Sólo unos pocos metros de descanso nos separarán, en esta zona de rotondas, de otra nueva rampa, la sexta, ubicada en la calle Victoria Kent, con algo más de 300 metros, pero con un desnivel que coquetea con el 5%.

La subida más larga

Superado el kilómetro 7, y tras un suave descenso, nos espera el último tramo de esta primera vuelta, que no tiene desperdicio. Al llegar a la Avenida Concepción Arenal, paralela a la Ronda Norte, encontraremos largas rectas de subida. El único descanso para el corredor lo ofrecen sucesivas rotondas y el apoyo de los aplausos de niños y mayores.

Son casi dos kilómetros de subida, prácticamente del 7,5 al 9,5, divididos en tres rampas, con una longitud in crescendo, pero con una dureza que afortunadamente va menguando. La primera, con algo más de 500 metros al 3,8% de desnivel, la segunda, con más de 600 metros al 2%, y la tercera con cerca de 700 metros al 1,5%.

A partir de la rotonda de la Bicicleta, y tras completar los últimos metros de la tercera rampa, enfilamos ya la Avenida de Aragón, paralela a la Autovía A-2 y al carril bici. A partir de este kilómetro 9,5 el trazado desciende por la larga recta de esta avenida, aunque aún depara un par de toboganes. El último de ellos, y más complicado, se sitúa cerquita del kilómetro 10 de carrera, con algo más de 300 metros y un 3,4% de desnivel. Diez subidas con cierta dificultad que configuran el duro perfil de esta Media Maratón de Guadalajara.

Dos distancias

Una vez coronada la rotonda de El Quijote, afrontaremos un rápido descenso y pasaremos por contrameta. A partir de entonces repetiremos exactamente el mismo trazado de la primera vuelta para completar una segunda. Ésto, para quienes corran la media, pues desde sus primeras ediciones la cita de Guadalajara ofrece una carrera simultánea de 11 kilómetros -al principio eran 10K- que consiste en dar una única vuelta a este complicado recorrido.

El final de la prueba concluye junto al aparcamiento de las piscinas de Fuente de la Niña, donde nos aguarda un espectacular avituallamiento final que tiene de todo. Empezando por la medalla, una de las múltiples novedades de este año, y terminando con un plato de migas. Entre medias refrescos, bebidas isotónicas, fruta, barritas, postres, etc. que se suman a los dos bizcochos borrachos y al zumo de gran formato que había en la bolsa del corredor.

Henar Fernández vuelve a ganar

Por lo que respecta al resultado de la Media Maratón de Guadalajara 2017, Fernando González López, del Club Triatlón Clavería de Móstoles, se hizo con el triunfo, por delante de Alberto Gonzaléz Lizán, del Club Triatlón Guadalajara, y subcampeón de las cuatro últimas ediciones. Miguel Ángel Pezuela Espliego, de Club Atletismo La Esperanza, fue tercero, repitiendo el puesto de las dos anteriores entregas de esta media.

En categoría femenina, la victoria en la Media Maratón de Guadalajara fue para Henar Fernandez Ramos, del Bike Time Tri, subcampeona el año anterior y ganadora de la prueba en 2015. En segundo lugar concluyó Eva Ardanuy Fernández, del Club Atletismo La Esperanza, tercera en 2016 y segunda en las dos ediciones previas. Por último, Ana Vilches Romero, del Club Maratón Guadalajara, finalizó tercera, mejorando el cuarto puesto de 2016.

En la prueba de 11K, Alfonso Garijo Tamayo, del Club Atletismo Siguenza, y María Dolores Picazo López, del Velociraptor, fueron los más rápidos.

Para más información, clasificaciones y fotografías puedes visitar la web de la Media Maratón de Guadalajara, la web de Carreras Guadalajara, o la página de Facebook de Picrun o la web de RunOnline, donde además de fotos podrás encontrar numerosos vídeos.

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