Cross de la Cuerda Larga 2019: Sucesión de cimas entre Miraflores y Navacerrada

El Cross de la Cuerda Larga celebró el pasado 6 de octubre de 2019 su edición número 32. Se trata de una prueba organizada por Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara y una de las cinco carreras de montaña puntuables para la prestigiosa Copa de Hierro de la Comunidad de Madrid. El Cross de los Tres Refugios, El Kilómetro Vertical del la Barranca, la Carrera de las Dehesas y el Cross de la Pedriza son las otras cuatro pruebras que completan este repóquer de carreras en la sierra madrileña.

La Cuerda Larga es un sendero de montaña de la Sierra de Guadarrama que une los puertos de la Morcuera y Navacerrada, con una longitud de 16 kilómetros en línea recta. Una carrera de montaña exigente, pues los participantes deberán superar varias cimas por encima de los 2.000 metros.

Entre estas cimas figuran La Najarra (2.120 m), Bailanderos (2.133), Asómate de Hoyos (2.242), Navahondilla (2.234), Loma de Pandasco (2.238), Cabeza de Hierro Mayor (2.383) -el techo de la prueba-, Cabeza de Hierro Menor (2.374), Cerro de Valdemartín (2.283) y finalmente el Alto de Guarramillas o Bola del Mundo (2.265).

A pesar de estas acumulación de cumbres, gran parte del recorrido del Cross de la Cuerda Larga es bastante corrible. Discurre en su mayor parte por sendero, con pequeños tramos de pista o caminos de tierra y con poco más de dos kilómetros de asfalto entre su salida y meta. Aunque quizá no es tan técnico como el Cross de los Tres Refugios, pues en el recorrido del Cross de la Cuerda Larga no hay bajadas rocosas y vertiginosas, sí que tiene varios tramos de grandes rocas que hay que escalar o pasar con mucha precaución.

16 kilómetros de subida

De los 26 kilómetros de su trazado, prácticamente sus primeros 18 kilómetros son de subida. Los cuatro siguientes ofrecen varios toboganes, mientras que los cuatro últimos, tras coronar el Alto de Guarramillas, son de bajada. Esta última parte, más favorable, calca el final del Cross de los Tres Refugios -a excepción de la meta donde la Residencia Militar sustituye al Albergue de Peñalara-. Un tramo que también coincide con una parte del recorrido final del Maratón Alpino Madrileño.

Otra de las dificultades, en este caso de carácter logístico, que deberán solventar los corredores es que la salida y la meta se encuentran a más de 40 kilómetros de distancia por carreteras que no son precisamente vías rápidas (M-601, M-607, M-608 y M-611).

Para superar este contratiempo, la organización ofrece un autocar que lleva a los participantes desde la meta en el Puerto de Navacerrada hasta la salida, ubicada en Miraflores de la Sierra, por un precio de 8€. Aunque en la salida hay guardarropa, como el resto de pruebas que concluyen en el Puerto de Navacerrada, también carece de duchas. La prueba, muy bien señalizada, ofrece tres avituallamientos intermedios y un copioso avituallamento final.

Salida en Miraflores de la Sierra

La prueba parte del asfalto de Miraflores de la Sierra y sigue en ligero ascenso por el asfalto de la M-611 y la calle de la Fuente del Cura. A partir del kilómetro 1,4 cambia el asfalto por una rocosa pista de tierra, donde comenzaremos un ascenso que se prolongará prácticamente hasta el kilómetro 18. No obstante ofrece algunos tramos de descanso. Así, durante los próximos 16 kilómetros deberemos ascender 1.400 metros, con una pendiente media del 7,6%.

La primera subida, tras abandonar el asfalto, paralela al río Miraflores, se prolongará durante un kilómetro y medio. No es muy dura y apenas tiene alguna rampa del 10%, por lo que se puede superar corriendo, despacito y con buena letra. La siguiente ya es más exigente. Se extiende del kilómetro 3 al 5, en pleno camino de la Nieve, iniciando así la transición entre pista y sendero. Más de dos kilómetros con una pendiente media del 17%.

La tercera ascensión de este Cross de la Cuerda Larga nos llevará ya al sendero que da nombre a la carrera. Entre el kilómetro 5 y medio y el 9 y medio nos aguardan cuatro kilómetros de subida hacia el Collado de la Najarra, con una pendiente media próxima al 10% y rampas que superan el 20%. En el kilómetro 6,8 tomaremos ya la Cuerda Larga, tras pasar el primer avituallamiento -sólidos y líquidos- que se sitúa junto al Puerto de la Morcuera y la M-611.

En plena Cuerda Larga

En este punto, la carrera se endurece, pues tendremos que afrontar las cumbres más elevadas de esta Cuerda Larga. La primera, del kilómetro 9,9 al 10,5 nos llevará a Bailanderos. Con cerca del 600 metros al 17% y alguna que otra rampa superior al 20%. La segunda nos conducirá a la cima de Asómate de Hoyos (del 11,4 al 12,5), con un largo kilómetro, una pendiente media cercana al 15% y tramos que, para la gran mayoría de corredores, será inevitable hacer andando. En este punto encontraremos el segundo avituallamiento líquido de la prueba.

Tras un largo falso llano en plena Cuerda Larga, por la zona del Collado de las Zorreras y una pequeña subida por la Loma del Pandasco (km. 15,3), restará el techo de la prueba, la dura subida a Cabeza de Hierro Mayor (del 16,5 al 17,3). Se trata de una cima con una pendiente media que supera el 18% y con vertiginosas rampas que superan también el 30%. Su gemela, Cabeza de Hierro Menor (del 17,8 al 17,9) será una simple trago amargo de poco más de 100 metros aunque con un desnivel del 19%.

A partir de aquí, el recorrido se suaviza bastante, a pesar de que aún nos restan dos subidas nada despreciables. Primero, y ya con las famosas antenas de la Bola del Mundo en el horizonte, nos aguarda la subida al Cerro de Valdemartín (km 19,4), con 800 metros exigentes al 14% de desnivel y con rampas del 18%. Algo más suave será la subida al Alto de Guarramillas (km 21), con otros 700 metros al 12%, punto donde encontraremos un nuevo avituallamiento líquido. Afortunadamente se trata quizá de las subida más suave de los múltiples caminos que llegan hasta el Alto de Guarramillas.

Segundo triunfo de Pepe Muñoz

Coronada la Bola del Mundo, sólo restará el descenso hasta la Residencia Militar de Navacerrada por un camino ya clásico en las carreras que se acercan a este alto. Así, primero discurre por el tramo asfaltado que conduce a la Bola del Mundo, luego cruza monte abajo por un sendero repleto de piedras para enfilar el ancho sendero Prm-17 que conduce a la carretera M-601.

Pepe Muñoz Sánchez (2:27:48) sumó su segundo triunfo en el Cross de la Cuerda Larga tras el obtenido en 2017. El corredor del Club Tierra Trágame se impuso a Carlos Galera Díez (2:31:23), de la RSEA Peñalara, y a José Antonio Bellido Puebla (2:31:54), del Club Todovertical.

En féminas, el triunfo fue para Cristina Trujillo Gonzaléz (3:11:55), por delante de Soraya Gómez Navarro (3:18:26) y Sandra Domínguez Chávez (3:23:56). Un total de 351 corredores -37 mujeres- completaron la prueba. Para más información puedes visitar la web y la página de facebook de la Copa de Hierro.

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