Carrera de Canillejas-Trofeo José Cano 2014: La popular más internacional

Foto: Trofeo José Cano

Una de las pruebas con más tradición del calendario madrileño es la carrera popular del barrio de Canillejas, quizá el ‘diezmil’ más famoso después de la San Silvestre Vallecana. Creada en 1980 por José Tomás Cano Leonés, uno de los grandes pioneros en acercar esto de running a las calles, el Trofeo José Cano -llamado oficialmente así- llegó a ser un imán para los grandes fondistas del atletismo mundial al ser una cita del calendario internacional que ofrecía premios millonarios.

Campeones mundiales de la distancia como Paul Kipkoech y  William Sigei, medallistas olímpicos como Paul Bitok y Mike McLeod, plusmarquistas como Fernando Mamede y Steve Jones ha participado en esta carrera, aunque ninguno logró ganarla. Sí han inscrito su nombre en el palmarés figuras del atletismo español como José Manuel Abascal (ganador en 1983), Juan Carlos Higuero (último español que la ganó en 2003) y mitos del running popular como Ramiro Matamoros (1981).

Sin embargo, esta élite ha dejado de acudir a la prueba ya que al igual que otras carreras, la crisis económica también le ha pasado factura y la huida de las grandes marcas así  como la falta del apoyo institucional durante varios años se han hecho notar. Aunque ahora los premios en metálicos han vuelto, éstos son mucho más modestos: el vencedor se lleva 1.500 € y si entraba en meta antes de los 28:20 -récord de la prueba- se llevaba otro pellizco de 2.000 €. Hay que recordar que en esta carrera se llegó a pagar más de un millón de pesetas al ganador (6.000 €) y 3.000 € al segundo. Estos premios atraían a atletas africanos de élite, que ahora ya no vienen, como tampoco lo hace la élite española debido a que la prueba ya no figura en el calendario oficial de la Federación Española de Atletismo desde hace un par de años, y por tanto no puntúa. La razón obedece a las exigencias económicas de la federación (carnet de corredor, licencias, etc.) que elevarían aún más el precio que hay que pagar por el dorsal, algo que afortunadamente no acepta la organización.

La carrera, a pesar de que no goza del respaldo de la federación, sí que mantiene su aroma internacional, pues bastantes atletas africanos que buscan labrarse un futuro en Europa siguen acudiendo a la prueba. En esta edición seis marroquíes y dos etíopes acabaron entre los 10 primeros, mientras que en categoría femenina tres marroquíes y otras dos etíopes ocuparon los siete primeros puestos.

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¿Precio elevado?

Pero mientras que los premios han bajado, la inscripción de los corredores populares no ha hecho más que subir y de las 600 pesetas (3,61 €) que costaba en 1995, el importe alcanza ahora los 15€ . Hace un par de años llegó a costar 17€. Con este precio no es de extrañar que su denominación de ‘popular’ quede algo en entredicho, pues no está al alcance de todos los que corren varias pruebas al mes,  y más teniendo en cuenta la elevada oferta de carreras populares que por 10€ o incluso menos pueblan el calendario madrileño todos los fines de semana. Sin duda el elevado precio por correr este ‘diezmil’ se nota en la participación y si en 1995 reunía a 16.000 corredores, ahora apenas supera los 3.100.

¿Justifica la carrera pagar esa cantidad? Obviamente esta prueba tiene algo que otras no tienen, como esa tradición y renombre, y algunas cosas más que le aportan valor añadido, como por ejemplo la posibilidad de recoger el dorsal en múltiples puntos y días y con mucha antelación, lo cual agradece el corredor. Tiene también una página web bien actualizada y buena información en las redes sociales; una app propia con información de la carrera; un minitrofeo de Andrés Lasanta para todos los finisher; speaker en la salida y en la meta; un chip cómodo y desechable; 300 inscripciones gratuitas para desempleados; baños portátiles en la salida; un horario antimadrugones;  excelente reportaje fotográfico a cargo de la revista Runonline; y una amplia presencia de público por todo el recorrido. Además, cada año rinde homenaje a un atleta popular, siendo el elegido en 2014 José Luis García, uno de los primeros españoles en correr la Maratón de Nueva York y que desgraciadamente falleció unos meses antes de ver como esta histórica prueba le rendía homenaje, aunque sí participó su hija. Además, el evento dispone también de carreras infantiles, que se celebran antes de la prueba de mayores.

Bastante bien organizada, comparte con muchas pruebas una buena señalización cada kilómetro, avituallamiento líquido intermedio y un buen avituallamiento final, sobre todo de líquidos. También tiene su defectos: como no disponer de una salida con cajones por tiempos (el modesto Trofeo Páris debería ser un ejemplo para casi todas las pruebas de lo que con ingenio, un par de folios y un par de cuerdas, se puede hacer); una curva demasiado cerca de la salida que provoca algún que otro atasco; y un avituallamiento intermedio mal situado, justo antes de una curva de 180º y sólo a un lado de la calle. La camiseta técnica conmemorativa tampoco es que sea muy distinta al de otras pruebas, con un bonito dibujo y eslogan, pero donde el nombre de la carrera se diluye en una manga y parece que nos la hayan regalado en una promo del centro comercial que patrocina la prueba.

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Trazado con trampas

El Trofeo José Cano tiene fama de ser una carrera rápida, ideal para los ‘plusmarquistas’, pero hay carreras en Madrid mucho más sencillas para hacer tiempo, como por ejemplo la Sanitas Marca Running Series de Madrid, aunque bastante más saturada. El recorrido del Trofeo José Cano tiene muchas trampas. La salida en la calle Versalles es vertiginosa, como en la puerta de una tienda americana en un Black Friday, y con casi 700 metros de descenso en una calle amplia, pero con alguna curva que ralentiza el ritmo.

Track TJC14Sin embargo, a continuación aparece un aparente falso llano que en realidad es una subida de casi dos kilómetros, entre la calle Toscana y sobre todo la Avenida de Guadalajara, que parece que no, pero termina pasando factura. Tras pasar el Centro Comercial de Las Rosas (Las Rosas, San Blas y Canillejas son los barrios que atraviesa la popular de Canillejas) toma la larga recta de los Hermanos García de Noblejas con un perfil de bajada propicio para la recuperación. Llegado al cruce con Arcentales, tomamos esta calle y sus primeros metros de bajada nos permitirán acelerar el ritmo. Acumulamos hasta este punto, kilómetro 4 de carrera, más de un kilómetro y medio de descenso desde que coronamos el Centro Comercial de Las Rosas. Sin embargo, Arcentales, la calle paralela al Parque Paraíso, pronto se vuelve llana y un repecho de unos 200 metros frena la euforia de aquellos que buscaban hacer marca.

Justo después del avituallamiento líquido intermedio, atravesamos la mediana de Arcentales, y superamos dos toboganes para enfilar, llegado al kilómetro 6 de la carrera, la parte más complicada de esta prueba, una subida de casi un kilómetro, no pronunciada, pero molesta y sostenida, que nos devolverá de nuevo a Hermanos García de Noblejas. A partir de ahí, llegado el kilómetro 7 la carrera sí es realmente rápida, sobre todo desde el giro por la calle Emilio Muñoz y de ahí hasta pasar la plaza de la calle Cronos. Ya sólo queda el último repecho de algo más de 250 metros justo al cruzar la Avenida de Canillejas a Vicálvaro, aunque la vista del público agolpado antes de llegar a la meta situada en la interminable calle Néctar aligera su dureza.

En resumen, una prueba engañosa, porque no es tan rápida como parece, con un precio quizá demasiado elevado que le resta una mayor participación, pero con algo que desgraciadamente pocas carreras en la capital tienen: un público animoso que puebla casi todo el recorrido y que por momentos recuerda al ambiente festivo que se vive en la clásica madrileña por excelencia, la San Silvestre Vallecana.

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La victoria queda en familia

Por lo que respecta a la carrera, el marroquí Ammam Taoufik y su tía Malika Asahssah consiguieron la victoria en la prueba. Además, Asahssah logró el pellizco de los 2.000 € al batir el récord de la prueba que databa de 2003 (32:24) y situarlo ahora en 31:41. El etíope Gizaw Bekele, vencedor de las dos ediciones anteriores, terminó cuarto.

trofeo2014-300Ficha técnica
Carrera: XXXV Trofeo José Cano
Fecha: 9 de noviembre de 2014
Lugar: Barrio de Canillejas (Madrid)
Distancia: 10 Km
Hora: 11:30
Precio: 15 €
Organiza: Asociación Deportiva Capoca  con la colaboración de la Junta Municipal de Canillejas-San Blas y el Ayuntamiento de Madrid
Participantes: 3.159
Clasificaciones: Masculina: 1) Allam Taoufik (29:11); 2. Mohamed Blal (29:27); 3) Workneh Fikre (29:34). Femenina: 1) Malika Asahssah (31:41); 2) Marta Tigabea (32:48); 3)Hanana Ouhaddou (33:27)
Clasificaciones completas: Trofeo José Cano
Fotos y vídeos: Trofeo José Cano y Runonline

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