Carrera del Rayismo 2018: Vallecas se reencuentra con el running

Si hay un barrio en Madrid asociado al running, ése es Vallecas, punto final de una de las mayores carreras populares que se celebran en todo el mundo, la San Silvestre Vallecana. Quizá la alargada sombra de la San Silvestre Vallecana ha hecho que en este histórico barrio obrero de la capital las carreras populares brillen por su ausencia.

Muy pocas carreras han tenido continuidad al margen de la San Silvestre. Una de las pocas era los 100 Kilómetros Pedestres Villa de Madrid, que tras una treintena de ediciones a sus espaldas, fue suspendida el pasado año por un grave accidente de su organizador, Rafael García Navas, uno de los pioneros del ultrafondo en España y que, curiosamente, también fue speaker del Rayo Vallecano.

El Rayo Vallecano se suma con esta primera Carrera del Rayismo a otros clubes madrileños como el Real Madrid y el Atlético de Madrid, que ya tienen su propia carrera popular, su Derbi de las Aficiones, con muchos más recursos. También el Club Estudiantes de Baloncesto tiene su propia carrera de la afición, que el pasado 20 de mayo celebró su tercera edición, aunque, en este caso, la carrera no es un evento aislado, sino que forma parte más de una jornada festiva dirigida a toda la familia.

La Carrera del Rayismo, que celebró el pasado 13 de mayo su primera edición, sigue la línea de la carrera colegial. Organizada por la Plataforma Agrupación Deportiva Rayo Vallecano (ADRV), con la dirección técnica del Club Atletismo Zancadas, y la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y el Rayo Vallecano, es un acto más de dentro de un extenso programa de actividades (con juegos, visitas, comida popular o conciertos) que durante todo ese fin de semana tuvo al club franjirrojo como eje central.

Una carrera de barrio

La Carrera del Rayismo es una carrera de barrio, con todo lo positivo que conlleva este término, pues se trata de una prueba modesta, nada masificada, y sin los recursos de que disponen otras carreras multitudinarias. El reto, en esta primera edición era elevado, y el resultado final superó las mejores expectativas, pues el único lunar fue un retraso en la salida de la prueba por problemas con un vado.

La prueba cuenta con un recorrido de apenas 9,5 kilómetros, perfectamente señalizado y bien protegido por un amplio dispositivo de policías municipales. Cada punto kilométrico llevaba además el nombre de jugadores emblemáticos de la historia del club, como Wilfred, Cota, Bolo, Tamudo o Míchel, artífice del reciente ascenso a Primera.

A la prueba no le falta de nada. Cuenta con liebres por tiempos,  guardarropa, avituallamiento líquido intermedio, baños, dorsal con chip con nombre personalizado, un generoso avituallamiento final y camiseta técnica conmemorativa con los colores del Rayo y el escudo del club con forma de corazón.

Todo con un precio de inscripción realmente asequible (8€) y gratis para todos los niños que participaron en las carreras infantiles del día anterior. Además, la organización ofrecía la posibilidad de recoger el dorsal varios días antes en dos puntos distintos: en la tienda del estadio o en el centro comercial H2O de Rivas-Vaciamadrid.

Se trata sin duda de una carrera pensada para aficionados al Rayo Vallecano, pero diseñada también a medida del corredor popular, amante de las carreras de barrio, pues se nota la mano del Club Zancadas, organizador de la carrera solidaria San Silvestriña, prueba que por cierto tiene el apoyo de otro club de fútbol, el Atlético de Madrid.

Recorrido repleto de cuestas

El recorrido de esta primera Carrera del Rayismo, para ser un 10K -aunque mide medio kilómetro menos-, es realmente exigente, repleto de cuestas. Y eso que no se sube la Avenida de la Albufera, la pesadilla para muchos de los que corren la San Silvestre Vallecana Popular. La Carrera del Rayismo  acumula más de tres kilómetros de rampas con un desnivel por encima del 4%. Vamos, a la medida del aficionado del Rayo Vallecano, acostumbrado a derribar gigantes.

La prueba parte de la calle del Payaso Fofó, a los pies del coliseo vallecano. Inmediatamente inicia una rápida bajada girando por la calle Arroyo del Olivar para llanear después por las calles de Carlos Martín Álvarez y Martínez de la Riva. Precisamente en esta calle encontraremos el primer repecho de la prueba, tras superar el primer kilómetro, con más de 600 metros al 4% de desnivel.

A continuación seguiremos subiendo buscando el segundo kilómetro para dar a la calle Candilejas, que les sonará a todos aquellos que suelen correr la San Silvestre. En vez de seguir esta calle rumbo al estadio, giramos a la derecha, por la calle de la Diligencia bordeando el Parque del Payaso Fofó.

Nada más llegar a la calle Puerto de Viñamala -seguimos bordeando el parque- encontramos una segunda rampa, con 300 metros por encima del 6% de pendiente, y que se prolonga por la calle Puerto de Costabona.

Los siguientes kilómetros, que transcurren por la calle de Javier de Miguel y Pedro Laborde, serán una sucesión de rampas y toboganes, con varias subidas de unos 300 metros por encima del 5%. Hasta alcanzar la Avenida de Palomeras habremos recorrido algo más de 3,5 kilómetros, quizá la parte más dura de esta Carrera del Rayismo ya que más de la mitad de ellos serán de subida.

Kilómetros más suaves

Después de un kilómetro prácticamente llano, hasta llegar al 4,5, iniciaremos la parte más favorable de la carrera, con casi dos kilómetros y medio de descenso. Empiezan en la calle del Arroyo del Olivar, junto al Parque Azorín, y seguirán por las calles Sierra del Valle, Javier de Miguel de nuevo, pasando junto al Parque Amós Acero, y Puerto del Arlabán. En esta parte sólo habrá un repecho a la altura del kilómetro 5, en la calle Sierra del Valle, antes de cruzar el parque Payaso Fofó.

Tras llegar a la céntrica Avenida de San Diego y pasar junto al colegio Raimundo Lulio -escenario de la San Silvestriña-, la Carrera del Rayismo vuelve a llanear por la mencionada Avenida San Diego y Monte Igueldo. En la calle Peña Gorbea encontraremos una primera rampa y, tras un zigzagueo de calles, emprenderemos la última subida de esta carrera tras superar el km 8, en la calle Monte Perdido. Hasta el kilómetro 9 la prueba pica hacia arriba con cerca de 800 metros de subida por encima del 4% que transcurren por las calles Martínez de la Riva y Sierra Bermeja.

Los últimos metros transitan por la calle Arroyo del Olivar, con unos metros finales parecidos a los de la San Silvestre Internacional, aunque la entrada en meta, dentro del estadio es mucho más modesta, con un calle lateral habilitada, justo en la tribuna opuesta donde se ubica la meta de la Internacional.

Triunfo portugués en Vallecas

El atleta portugués Ricardo Alexandre Goncalves Espada (31:42) se llevó un cómodo triunfo liderando desde el comienzo esta primera edición de la Carrera del Rayismo, que contó con un total de 847 llegados a meta. El vallecano Eduardo Godoy Camacho y el madrileño Miguel del Pozo Álvarez, del Club Suanzes de San Blas, ocuparon la segunda y tercera plaza entrando juntos en meta (34:17).

En féminas, Manuela Pérez Torres (45:13) fue la ganadora, por delante de Amparo Burgos de Grado (46:29) y Lucía Sainz Sobrino (47:04) .

Para más información y clasificaciones completas puedes consultar la página web de la Carrera del Rayismo, también la cuenta de twitter de la Plataforma Agrupación Deportiva Rayo Vallecano (ADRV) o la web de Unión Rayo, que incluye una galería de imágenes -a cargo de Alejandro Castellón- de una prueba que esperemos que se consolide en el calendario madrileño de carreras populares.

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